Dirección de Educación Especial

¿Quiénes somos?


“. . . y toda actividad es ciega si no la acompaña el conocimiento y todo conocimiento es vano salvo cuando hay trabajo y todo trabajo es infructuoso si no lo acompaña el amor y trabajar con amor es tejer el vestido con fibras extraídas de nuestro corazón como si fuera para vestir al ser más amado, es construir una morada con cariño y embellecerla como si fuera para albergarlo . . . ”

Profra.: Guadalupe Álvarez Naveda
Pionera de la Educación Especial


EN LA REPUBLICA MEXICANA:

La atención a personas con requerimientos de educación especial se inicia en nuestro país en el siglo XIX con la creación de la Escuela Nacional de Sordos (1867), y la Escuela Nacional de Ciegos (1867), durante el gobierno del Licenciado Benito Juárez García.

Posteriormente, pioneros de la talla de los doctores Santamarina, José de Jesús González, Roberto Solís Quiroga y el maestro Lauro Aguirre, se dan a la tarea de apoyar la apertura de más instituciones especializadas y de promover ante las instancias gubernamentales la expedición de leyes que sustentaran políticas educativas que ofrecieran mayor apoyo a este sector de la población. Cada uno de estos personajes logró en su tiempo y ámbito, abrir caminos hasta entonces no considerados.

En 1942, como resultado de la reforma a la Ley Orgánica de Educación vigente, se crea la Escuela de Formación Docente para Maestros de Educación Especial, impartiéndose las especialidades en la educación de deficientes mentales y de menores infractores. Para 1945, se agregan las carreras de maestros especialistas en la educación de ciegos y de sordos. Simultáneamente se continúa con la creación de escuelas en diversas partes de la República, atendiendo cada vez a un mayor número de niños y jóvenes que lo demandaban.

En 1970 se crea por decreto la Dirección General de Educación Especial como una instancia que debía organizar, administrar y vigilar el sistema federal de este tipo de instituciones y la formación de docentes especializados.

Este evento marca un hito en la historia de la Educación Especial en nuestro país, pues le subyase el reconocimiento del gobierno a la necesidad de atender a esta población, rescatándola de la marginación y procurándole un contexto educativo adecuado. También impacta a los docentes pues constituye el comienzo de la sistematización y coordinación de acciones a nivel nacional que desemboca en un crecimiento muy significativo de la cobertura ofrecida hasta entonces.

Entre 1966 y 1979, se crean Coordinaciones de Educación Especial en las entidades federativas, con la finalidad de acercar los apoyos y la asesoría al personal en servicio. En 1980 estas coordinaciones pasan a ser Jefaturas de Departamento que seguían dependiendo técnicamente de la Dirección General de Educación Especial. Aparece también el proyecto de grupos integrados (1979).El soporte técnico de este proyecto se adelantó al enfoque educativo de entonces y desarrolló una Propuesta para el Aprendizaje de la Lengua Escrita y otra para la iniciación a las Matemáticas (1980 y 1981) , que son ahora referente esencial de los libros de texto de español y matemáticas de Educación Básica.

Para 1992, el gobierno federal, los gobiernos de los estados y el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación, suscriben el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, mediante el cual el gobierno federal transfiere a los gobiernos estatales la responsabilidad de la dirección de los servicios educativos de preescolar, primaria, secundaria, y para la formación del docente (se incluye aquí la educación normal, indígena y especial).

Como consecuencia de este acuerdo, aparecen en cada entidad las Secretarías de Educación, en cuya estructura se respeta la figura de un responsable de la educación especial, situación que prevalece a la fecha.

En 1993 se expide la Ley General de Educación que en su capítulo cuarto, artículo 41, reconoce la obligación del Estado de atender a las personas con discapacidad, procurando su integración a los planteles de educación básica. Incluye también la orientación a padres y al personal de las escuelas regulares.

En marzo de 1997 se lleva a cabo en Huatulco, Oaxaca, la Conferencia Nacional sobre Atención Educativa a Menores con Necesidades Educativas Especiales: equidad para la diversidad. Los objetivos de esta conferencia fueron: unificar conceptos y criterios en torno a la prestación de los servicios educativos para los menores con necesidades educativas especiales en el contexto de la diversidad, conocer el estado actual de la integración educativa y escolar en las diferentes entidades federativas, y compartir experiencias sobre este particular, definir, a partir de los fundamentos normativos curriculares de la Educación Básica, los requerimientos de flexibilidad, pertinencia y equidad para la atención educativa a la población con necesidades educativas especiales, con o sin discapacidades, y, definir propuestas y recomendaciones para configurar la prospectiva de la atención a las necesidades educativas especiales, en el marco de la diversidad de la Educación Básica en México, con la corresponsabilidad de los agentes educativos.

Esta preocupación por atender las necesidades educativas especiales está considerada tanto en el Programa Nacional para el Bienestar y la Incorporación al Desarrollo de las Personas con Discapacidad, como en el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000.También se manifiesta en las Diez Propuestas para Asegurar la Calidad de la Educación Pública que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación dio a conocer en 1994.

EN EL ESTADO DE VERACRUZ:

La referencia histórica más lejana aparece en 1962, con la creación de la primera Escuela para Niños con Problemas de Aprendizaje, en la ciudad de Córdoba, gracias al esfuerzo y apoyo de un grupo de padres de familia y maestros encabezados por la profesora Rosa María Méndez.

Posteriormente se abren otros centros en Orizaba con la profesora Lapa, en el Puerto de Veracruz con las profesoras Escalante, y en la ciudad de Xalapa con las profesoras Guadalupe Alvarez Naveda, Cristina e Hilda Pérez Del Valle.

Algunas de estas escuelas que surgieron con recursos particulares fueron apoyadas por el gobierno del estado.

En 1979, se inicia en Veracruz la educación especial con financiamiento federal, lográndose que muchas de las instituciones que funcionaban todavía por cooperación, fueran reconocidas y sostenidas por el gobierno federal.

Entre 1979 y 1988 la ampliación de la cobertura es muy significativa pues de 13 servicios ubicados en cinco municipios que se atendían en 1979, se pasa a 75 servicios en 21 municipios en 1988.

Este crecimiento demandó mayor esfuerzo del personal del Departamento de Educación Especia Federal, ya que tenía la responsabilidad de atender el buen funcionamiento de todos estos servicios diseminados en la geografía veracruzana. La tarea ofreció dificultades pues desde el centro no era factible coordinar y verificar las actividades con la oportunidad requerida, ni apoyar suficientemente la labor del personal.

Ante esta situación, en 1988 las autoridades educativas deciden agrupar los servicios en nueve zonas escolares, y se designa a un responsable en cada caso. Surge así la figura del supervisor escolar de educación especial, que se constituye en el representante del jefe de departamento en cada zona, con la responsabilidad de favorecer el adecuado funcionamiento de los centros de su jurisdicción, conforme a la normatividad vigente.

Para lograr ese objetivo, cada supervisor comisiona a algunos miembros destacados de su zona para que le apoyen como auxiliares técnicos.

En el inicio del ciclo escolar 1997-1998 son ya 110 servicios los que brindan apoyo en 53 municipios, lo que significa un crecimiento del 46% en poco menos de diez años.

Nuevamente resulta inoperante la estructura existente pues la dispersión geográfica en algunos casos, y el elevado número de servicios en otros, hace que el trabajo del supervisor y su equipo técnico se multiplique cualitativa y cuantitativamente sacrificando lo sustantivo.

Tal estado de cosas obliga a que las autoridades educativas reconozcan la necesidad de reestructurar las zonas escolares. Este planteamiento en el que se trabajó desde 1993, cristaliza en 1998, creándose 8 zonas más para hacer un total de 17 y cinco coordinaciones regionales que por primera vez aparecen en la estructura de educación especial.

Se crean las zonas escolares 18 y 19 con sedes en Poza Rica y Cosamaloapan respectivamente.

En 2006 se realizan cambios en la estructura de la Secretaría de Educación y Cultura creándose la Dirección de Educación Especial de las cual pasan a depender los Departamentos de Educación Especial Estatal y Federalizado.

En cada una de estas etapas, los cambios se han hecho con el propósito de mejorar la atención a la población demandante, ampliando la cobertura y elevando la calidad de los apoyos que se ofrecen. El centro de interés esencial sigue siendo cada servicio, precisamente porque es allí donde la presencia de los niños y jóvenes y el quehacer educativo del personal, justifica la razón del ser de toda la estructura.

Los esfuerzos realizados hasta ahora, han sido resultado de una dinámica mundial a favor de las personas con necesidades educativas especiales, que tiene su referente más inmediato en la Conferencia Mundial sobre Necesidades Educativas Especiales, realizada en Salamanca, España, en junio de 1994.Este evento contó con la participación de representantes de 92 gobiernos y 25 organizaciones internacionales que reafirmaron el compromiso de sus respectivos países de continuar apoyando a esta parte de la población.

Contribuir al fortalecimiento de las culturas, políticas y prácticas inclusivas en las escuelas, familias, instituciones y sociedad en general a fin de lograr educación y formación para el trabajo con calidad y equidad para todos los alumnos con discapacidad, trastornos generalizados del desarrollo, aptitudes sobresalientes y otras condiciones que pudieran colocarlos en riesgo de exclusión.